Ferrari SF90 Spider — Niza
Pocos coches producen el efecto que genera un Ferrari SF90 Spider cuando se detiene en seco frente a la mirada de quien lo ve por primera vez. La cifra oficial —986 CV repartidos entre un V8 biturbo y tres motores eléctricos— resulta casi abstracta hasta que se pisa el acelerador en segunda y el empuje comprime el esternón contra el asiento. Es un descapotable, sí, pero de una naturaleza completamente distinta a cualquier otro. En Niza, este carácter híbrido cobra un sentido particular. La Moyenne Corniche, con sus curvas amplias que suben hacia Èze, permite explorar la tracción integral y la respuesta inmediata del par eléctrico en cada salida de giro, mientras el techo retráctil abierto deja entrar el rumor seco del escape y el aire tibio del Mediterráneo. No es un coche que necesite autopista para justificarse: a velocidades legales, la dirección transmite cada cambio de textura del asfalto y la frenada carbono-cerámica inspira una confianza que invita a retrasar el punto de entrada en cada curva. Disponemos de la versión 2024 del SF90 Spider, lista para entrega en el aeropuerto de Niza —Terminal 1 o Terminal 2— o en direcciones concretas a lo largo de la Promenade des Anglais y el Carré d'Or. La tarifa parte de 2 500 € por día. Es un precio que filtra: quien lo reserva sabe exactamente lo que busca y por qué. Para jornadas orientadas al puro placer de conducción, la ruta lógica sale de la ciudad por la Basse Corniche hacia Villefranche-sur-Mer, asciende a la Moyenne Corniche y regresa por la Grande Corniche con las vistas de La Turbie a la espalda. Son apenas treinta kilómetros, pero concentran el tipo de trazado para el que este Ferrari fue diseñado. Quien prefiera extender la experiencia hacia Mónaco o continuar hasta Menton encontrará en el SF90 Spider un compañero que no pierde compostura ni en tráfico urbano ni en tramos abiertos de montaña. Una sola unidad disponible. Reserva con antelación, especialmente entre mayo y septiembre.
Ferrari SF90 Spider